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miércoles, 2 de julio de 2014

Consejos y herramientas para estar más tranquilo a nivel financiero


No tener control de las finanzas personales o del hogar puede convertirse en un grave problema que lleva a situaciones insostenibles que afectan tu bienestar y tranquilidad.



Aunque parezca difícil la administración de dinero solamente requiere de una dosis de disciplina, organización y ahorro, de ahí en adelante todo se vuelve más fácil. 


Ahorra para el futuro

Es importante que tenga en cuenta que no todo el dinero que gana lo debe destinar a gastos y gustos personales. Es necesario tomar conciencia de la importancia de comenzar a ahorrar para cumplir metas de corto y mediano plazo y estar preparado para el futuro lejano. Aunque sólo puedas guardar un pequeño monto al principio, hágalo de una vez. No olvides que mientras más pronto empieces, más rápido crecerán tus ahorros.

Una vez que se decide empezar a hacerlo, se necesita decidir en dónde vas a guardar el dinero y recuerda que “debajo del colchón” no es el lugar indicado.


Elabora un presupuesto 

Si deseas cuidar el dinero, necesitas vivir bien dentro de tus posibilidades, esto significa que debes gastar lo necesario, siempre tomando en cuenta tus posibilidades adquisitivas para no rebasarlas. 
Gastar más de lo que puedes pagar frecuentemente provoca angustia al no poder cumplir con los compromisos financieros.


Planea lo inesperado y lo esperado

A medida que pasa el tiempo se adquieren más responsabilidades para las cuales es necesario anticipar y planificar, con el fin de enfrentar aquellos sucesos de la vida que pasarán en algún momento, tales como el alquiler o compra de una vivienda, la compra de un auto, el matrimonio o la llegada de un hijo. 

También es importante estar preparado para lo que el futuro pueda traer y para esos grandes acontecimientos del año que ya se sabe que ocurrirán, así como para aquello que inesperadamente pueda suceder requiere de un respaldo financiero disponible que solo se logra con disciplina financiera. 

Orden y disciplina

Para alcanzar una vida financiera saludable, tal como en tantos otros aspectos de la vida, se requieren dos elementos primordiales: orden y disciplina. 

Esto no quiere decir que hay que tener un control obsesivo sobre todos los gastos y vivir con temor ante el riesgo. Simplemente se trata de conocer el día a día de los ingresos y los gastos para conocer su situación financiera real y poder planear el futuro con mayor comodidad.


Elimine deudas

Estar endeudado sin tener posibilidades de pagar lo adeudado es una de las sensaciones más angustiantes que se puede experimentar en la vida financiera. Lo mejor es confrontar el problema y diseñar una estrategia para tener el control de sus deudas y evitar moras, gastos legales y reportes negativos en tu historial crediticio. 

Cuando tu deuda rebosa tu capacidad de pago, sigue los siguientes pasos: reconocer que existe una deuda, conocer la deuda (a quién, cuánto y por qué debes), contarle tu situación al acreedor, controlar tus gastos y buscar fuentes de ingreso adicionales. 

Para poder llegar a fin de mes muchas veces hay que hacer malabares y, para eso, nada mejor que llevar una cuenta perfecta de cuánto se gasta para saber cuáles son los gustos que te puedes dar y cuáles son aquellos que mejor dejarlos para más adelante.

Gracias a la tecnología, llevar al día nuestras cuentas es de lo más simple y por eso en (jaquino.net) te vamos a recomendar una serie de aplicaciones que vas a poder usar para saber cuánto estás gastando todos los meses y, así, darte uno que otro lujito o saber cuándo apretar más el cuello de la botella de gastos.




Finalmente te dejo 3 herramientas para controlar tus finanzas personales:


Microsoft Money Plus Sunset Deluxe

La empresa fundada por Bill Gates, además de tener algunas de las aplicaciones más usadas como Word, también tiene en su lista de creaciones una que fue desarrollada especialmente para controlar nuestras finanzas. Se trata de Money Plus Sunset Deluxe que tiene la característica de ser gratuito y que te va a servir para todo lo que necesites. Cuando descargues la aplicación vas a tener que poner cuánto dinero tienes en el banco y, a partir de eso, el software va a hacer las cuentas pertinentes si pagas una factura, si inviertes en algo, si simplemente compraste ropa o si estás planeando, por ejemplo, hacer un viaje. Hasta te va a ayudar a decidirte si quieres pedir un préstamo y tiene una aplicación complementaria, llamada Insights, que puedes activar para que te avise cuando se acerca la fecha del vencimiento de un pago importante. Nada mal para no olvidarte de pagar la luz y quedarte a oscuras. 

Grisbi

Esta es una aplicación gratuita y de OpenSource (de código abierto) con versiones disponibles tanto para Windows como para Linux y Mac OS X. Se trata de un programa intuitivo y simple y que llevará algo de tiempo configurarla pero cuando termines ya no vas a tener que preocuparte porque la aplicación se encargará de todo. Una de las principales características de Grisbi es que te permite manejar múltiples perfiles de usuario con diferentes valores. Así que si hay otra persona en tu casa que quiera llevar su propio informe de gastos, no vas a tener ningún problema. 
También vas a poder mantener la información sobre tu dinero actualizada: guardar datos sobre transacciones, hacer balances, pagos, reportes, programar pagos para que te avise en el momento justo y no se te pase y hasta posee un simulador de créditos bancarios. 
Además, para aquellos que quieran interiorizarse en la aplicación y aprender a usarla lo único que tienen que hacer es descargar el manual desde la web y volverse un experto.


Notepad

Muchas personas no necesitan de una aplicación hecha especialmente para poder llevar adelante sus finanzas y lo único que les hace falta es un lugar donde anotar, de manera ordenada, sus gastos, cuánto dinero les queda, cuánto ganó y las cuentas a pagar. Todo eso se puede hacer sin ningún problema con una planilla de cálculo. A través de Excel o Google Docs, Como las hojas de cálculo no están hechas exclusivamente para controlar el balance de cuentas muchas características van a faltar y quizás algunos usuarios sientan la necesidad un poco más pero, para muchos otros, esta opción será suficiente. 



J. Aquino
Julio 2014, 
Santo Domingo, República Dominicana

jueves, 5 de junio de 2014

Convirtiendo la resonancia en disonancia




La presión ha aumentado, necesitas dar más, mucho más, empiezas a eliminar aquellos ratos que reservabas para ti, aquellos momentos de lectura, de meditación, de simple dejar vagar la mente; sencillamente han pasado a mejor vida y te centras únicamente en aquello que puede generar venta o producción, ignorando que esos tiempos servían, precisamente, para estar en alineación contigo.


Existe un umbral de presión a partir del cual nuestro rendimiento cae en picado y entramos en lo que podríamos denominar el estrés malo o, si quieres llamarlo de otro modo, el burnout o síndrome del quemado, un trastorno que no aparece como patología en el DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM) pero que sí lo hace, brevemente y asociado a otros elementos, en el CIE 10 (Clasificación internacional de enfermedades, décima versión)

La disonancia ya nos la anuncia Boyatzis (2006) como una de las consecuencias del estrés prolongado, especialmente en el ámbito profesional, el cual nos brinda algunas pistas de cómo salir fortalecidos del trance.

La conexión con la esencia de cada cual es fundamental así, esos tiempos que reservábamos para nuestra conexión con la fuente de energía, devienen imprescindibles para poder mantener la sintonía con nuestros valores, con nuestras potencialidades.

Dejamos de correr, de nadar, de dedicar tiempo a la familia, a los compañeros, colaboradores o jefes, incluso a nuestro reciclaje y eso nos va cerrando cada vez más en una espiral cuyos resultados son predecibles con tan solo alejarse un poco de la situación.

Necesitamos de esos momentos de alejamiento de la urgencia, de la guerra de guerrillas, para dar salida a la presión que se crea en nuestro interior.

La lectura de un buen libro motivacional, una partida de juego con aquel amigo, o de parchís con tus hijos, o quizás aquella conversación pendiente con el vecino o la escucha atenta de una buena pieza de música en soledad nos brinda la ocasión de nutrir nuestro interior y retornar a la resonancia, lo contrario es como si fueras el hámster corriendo en la rueda de su jaula.


¿Jugamos una partida?




J. Aquino
Junio 2014,
Santo Domingo, República Dominicana

martes, 6 de mayo de 2014

Talento



En muchísimas ocasiones habremos escuchado en nuestras empresas hablar a distintas personas del concepto de Talento…..”Necesitamos gestionar el Talento”, “Lo que nos diferencia de la competencia es nuestro Talento”, “Vamos a fichar al mejor Talento”…..en definitiva, frases similares que ponen el foco en la gestión del talento pero que en muchos casos, cuando profundizamos, nos damos cuenta de 2 cosas:

Manejamos ese concepto con demasiada ligereza, y muchas veces no sabemos concretarlo.


A veces confundimos conceptos y no tenemos una idea común de “qué” consideramos Talento. Esto, que parece algo raro, he de decir que a veces me lo he encontrado incluso dentro de profesionales de Recursos Humanos, donde mezclamos conceptos de Talento, Potencial y Desempeño a veces de forma similar cuando, desde mi punto de vista, son tres patas complementarias pero no iguales.

Para intentar aportar un poco más de luz o, si quieres,  para favorecer la discusión, vamos a intentar esbozar de una forma muy breve lo que podríamos considerar talento. Cojamos un par de definiciones al azar de las primeras que aparecen al buscar en Internet:

“El talento se puede considerar como un potencial. Lo es en el sentido de que una persona dispone de una serie de características o aptitudes que pueden llegar a desarrollarse en función de diversas variables que se pueda encontrar en su desempeño”.

Fuente: Wikipedia

“El talento, en algún sentido, también es considerado más que nada como un potencial realmente grande que en un momento determinado podrá desarrollar una persona, porque dispone de una serie de características y aptitudes, las cuales puede desarrollar o no en algún momento, pero lo cierto es que las dispone de todas maneras y en cualquier situación puede hacer uso de ellas”

Fuente: Definicionabc

Lo primero que vemos en ambas definiciones es que:

Talento = Potencial

¿Es correcto esto?….desde mi punto de vista son muy similares pero no son necesariamente lo mismo….o por lo menos, para la identificación, gestión y desarrollo del talento en una empresa, este concepto se nos queda corto.

Para intentar explicar mejor a lo que me refiero, déjame que te ponga una pregunta encima de la mesa: ¿El hecho de que una persona tenga una especial habilidad o capacidad para hacer algo le convierte en un talento para nuestra empresa?…..imaginemos un equipo de fútbol con un jugador con capacidades innatas para dicho deporte, pero que no entrena, genera mal ambiente en el equipo,  baja los brazos en los partidos…..¿se puede considerar un talento dentro de nuestro equipo o simplemente una persona con un enorme potencial (o un talento innato, pero no un talento práctico en nuestro equipo)?.

Con este ejemplo, lo que quiero explicar es que a la hora de hablar de talento deberíamos gestionar 2 conceptos estrechamente ligados entre si pero distintos:

1.- Desempeño – Cumplimiento por encima de la media y sostenido en el tiempo de los distintos objetivos de una persona en su puesto.

2.- Potencial – Habilidades innatas que tiene una persona y que le hacen ser exitosas en distintas situaciones…..en una frase muy simple, aquella persona que tiene la capacidad innata de: “Saber qué hacer cuando no se sabe que hacer”.

Para entender el “porqué” de la separación, hagamos estas 2 reflexiones:

¿Si mi desempeño en mi puesto es muy bueno significa que tengo potencial?
Pues para mí la respuesta es muy literal: ¡¡depende!!.

Significa que quizá tenías un potencial enorme para el puesto en el que estás y estás en el sitio correcto y ahí deberías quedarte,  pero que podrías tener…¡¡ o no!!…potencial para progresar a puestos nuevos en una línea vertical dentro de tu ámbito de conocimiento (finanzas, Recursos Humanos, Ventas, etc.) , y que podrías tener, ¡¡o no!!, potencial para puestos distintos en una línea horizontal.

Cual es el riesgo de confundir ambos conceptos……¿Les suena el principio de Peter de que la persona alcance su “máximo nivel de incompetencia”? (http://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_Peter)….¿Han conocido casos en los que una persona muy buena en su puesto ha tenido una promoción y ha sido desastroso tanto para ella como para la empresa?….Les dejo aquí la reflexión.

En este caso, como dicen mucho los bancos con determinados productos de inversión: “Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras”

¿Si tengo potencial, significa que mi desempeño va a ser bueno siempre?
Pues de nuevo vuelvo a la respuesta literal:  ¡¡depende!!.

Volvamos a poner encima de la mesa una reflexión deportiva…..¿una persona que tenga mucho éxito en el tenis va a tener el mismo en el fútbol?  (movimiento lateral), o pongámoslo de otra forma…..¿una persona que tenga mucho éxito en el fútbol como jugador va a tenerlo también como entrenador? (movimiento vertical)…..de nuevo les dejo la reflexión.

Por ello, nuestro concepto de Talento debería de servirse de ambos elementos, de forma que para nosotros:

Talento = Desempeño + Potencial

El punto crítico para identificar y gestionar el Talento sería entonces identificar y gestionar sus 2 componentes. ¿como hacerlo?….pues por qui les lanzo una propuesta por si les puede servir:

1.- Desempeño

Esta parte es relativamente fácil.  A través de los distintos procesos de evaluación del desempeño que tienen implantadas las empresas este punto debería ser sencillo de conseguir.  Por ello la importancia de realizar esta evaluación de forma correcta y sostenida en el tiempo.

2.- Potencial

Existen distintas metodologías para identificar el potencial de una persona, pero yo me voy a quedar con el concepto de “Learning Agility” de Korn/Ferry (www.kornferry.com), en donde lo que se mide son distintos puntos que nos marcan como una persona es capaz de aprender de las experiencias pasadas para aplicarlas de forma exitosa a nuevas situaciones futuras.  Básicamente, y de forma resumida, se miden 5 dimensiones en la persona:

Agilidad Mental - Personas curiosas, que se sienten cómodas ante situaciones complejas y que son capaces de analizarlas, identificarlas y encontrarles soluciones nuevas e innovadoras.

Agilidad Personal – Personas que se sienten cómodas en su trato con otras personas, y que son capaces de generar relaciones y sinergias entre distintos colectivos de forma natural.

Agilidad ante el Cambio - Personas que disfrutan experimentando y que se sienten cómodas gestionando situaciones en medio de procesos de cambio.

Agilidad de Resultados - Personas que constantemente tienen la capacidad de generar los resultados esperados, independientemente del contexto, personas o situación.

Auto-conocimiento - Personas reflexivas y que entienden sus fortalezas y debilidades, así como el impacto que tienen y la mejor forma de gestionarlas.

En función del Desempeño de la persona y de su potencial, analizados ambos en los puntos anteriores, podremos identificar y, por ende,  gestionar el talento de nuestra empresa de una forma más óptima y metodológica….pongamos un ejemplo de distintas situaciones que se pueden dar:

Potencial Alto + Desempeño Bajo - Esto puede ser porque la persona esté en el sitio incorrecto, o porque lleve muy poco tiempo en la Organización….habría que gestionarlo.

Potencial Medio + Desempeño Alto - Esto pueden ser personas que van a tener mucha capacidad para seguir desarrollando su carrera de forma vertical (profundidad), pero que no deberían de ser situados en puestos de distinto ámbito (amplitud)….habría que tenerlo en cuenta.

Potencial Alto + Desempeño Alto - Personas que tienen capacidad para movimientos horizontales y verticales dentro de la empresa……habría que potenciarlos.

¿Entendemos ahora la importancia que tiene manejar los conceptos de Desempeño, Talento y Potencial de forma correcta? ¿piensas que tiene sentido y que nos puede ayudar dentro de la empresa?.  Por favor, déjanos tu reflexión que a buen seguro siempre nos puede aportar y enriquecer dentro de esta discusión tan interesante y, a veces, tan polémica dentro de la empresa.





J. Aquino
Mayo 2014, 
Santo Domingo, República Dominicana

martes, 15 de abril de 2014

¿Qué es ser una persona Proactiva?

 ¡Soy proactivo! ...
pero ¿qué significa eso, en el mundo laboral?

Una palabra que la puso de moda, entre otros, el libro "Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva" de Stephen Covey. 

Pero,¿qué es la Proactividad?
¿qué significa en el ámbito laboral?
¿está el mercado de profesionales tan pleno de personas proactivas?

Según el autor del libro, proactividad es "no ser esclavos de las acciones que sobre nosotros se efectúan, sino que libres ejecutores de nuestra conducta..." Una persona proactiva evita reaccionar con sentimientos negativos frente a algo inesperado o desagradable; en vez ello actúa positivamente a partir de sus valores, buscando soluciones y creando nuevos proyectos. Decide cómo quiere que le afecten las cosas y qué hacer frente a ellas, tomando una actitud que lo anticipa y lo lleva a la acción, no dejando que los eventos "pasen" sino que "haciendo que estos ocurran".

Qué es ser una persona proactiva?
Un profesional que destaca como virtud la proactividad, en el ámbito laboral, es optimista, creativo, impulsor de metas y desafíos personales, seguro y oportuno en sus decisiones, asertivo en sus planteamientos, capaz de vencer los miedos para generar cambios, de anticiparse a los problemas para prever soluciones. Actúa según sus sueños, es receptivo a las diferencias e imprevistos y busca nuevas alternativas en vez de lamentarse. Concentra su energía en aquellas cosas sobre las que puede hacer algo. En el caso opuesto se encontrarían los trabajadores reactivos, que sólo están bien cuando el entorno está bien; dependen de las circunstancias en vez de generarlas y manejarlas.
 
  
 Muchas veces se nos ha descrito como una sociedad pesimista, que en el trabajo impera la ley del mínimo esfuerzo y que preferimos delegar las decisiones importantes que implican riesgo, para no hacernos responsables de un posible fracaso. La frase "háblelo con mi jefe", frente a una pregunta que no está dentro de la pauta, es bastante habitual. Por lo que no resultaría tan fácil dar un giro y cambiar hacia una actitud más proactiva.  



Sin duda que esta cualidad trae múltiples beneficios a quien la tiene, haciéndole llevar una vida más satisfactoria, con más emoción y menos angustia. Por esta razón resultaría lógico pensar que todas las organizaciones desean contar con profesionales proactivos en su equipo. Pero las cosas no son tan simples. La proactividad exige un poco de osadía, ir más allá de lo convencional, por lo que debe venir en primer lugar desde los superiores. Son ellos quienes deben incentivar a su equipo (ojalá con el ejemplo) a adoptar esta actitud, venciendo las aprehensiones que pudiera provocarles el dar más autonomía y responsabilidad a los empleados, para permitirles tomar algunos riesgos al desplegar su iniciativa en la solución de problemas.    Proactividad 
Existen algunas condiciones que se pueden generar para promover la proactividad dentro del equipo de trabajo, entre ellas:
* Involucrar a los profesionales en las metas de la empresa
* Incentivarlos a imponerse desafíos
* Ser receptivos a las diferencias, viéndolas como una oportunidad para encontrar múltiples soluciones y puntos de vista
* Abrir espacios a la creatividad y a la comunicación acertiva
* Incentivar la toma de decisiones, alejando el miedo a cometer errores
* Enfrentando los problemas con optimismo, sin fatalismos
Este cambio de actitud de los profesionales frente a la vida y a los problemas, entrega una ventaja estratégica a la empresa al momento de enfrentarse al competitivo mercado laboral, haciéndola más flexible frente a las crisis, más dinámica frente a las exigencias de cambios, más innovadora para responder a las nuevas necesidades del mercado y más grata en su clima laboral.
En consecuencia y respecto a nuestras preguntas iniciales, la respuesta es que posiblemente no todas las personas son tan proactivas como piensan o dicen serlo; deben demostrarlo en hechos concretos en que actuaron de acuerdo a las condiciones de la proactividad y con buenos resultados. Por otra parte, el mercado laboral puede destacar como un requisito la proactividad, pero no siempre es una condición realmente deseada, ya que se necesita que la cultura de la empresa permita el desarrollo de las conductas concretas que la definen, e incentive a quien tiene la disposición a la proactividad, ejercerla en su desempeño habitual.   Qué es ser una persona proactiva? De tal forma, la Proactividad es una serie de conductas que deben concurrir en forma convergente en el desempeño cotidiano y real, no es un rasgo o característica abstracta, que alguien puede ofrecer o la empresa requerir, sin considerar sus implicancias en la realidad concreta del trabajo.  Conceptos Básicos:  ¿Cómo ser un líder proactivo? Personalidad  Empatía: Para ser un líder proactivo hay que saber escuchar, y optimizar las aptitudes de cada uno. Se trata de hacerse entender, no de hacerse temer.
Motivación: La motivación también es esencial para incentivar a los miembros de la empresa, y conseguir así que se cumplan los objetivos.
Compartir: Un líder proactivo no debe aportar todas las soluciones. Es mucho mejor comentarlas con las personas que las hayan encontrado, antes de poder tomar la decisión.
Comunicación: Se debe estar al corriente de los percances que puedan tener los colaboradores en su vida personal, y demostrarles que está a su lado.
Educación: Hay que saber decir "por favor" y "gracias", y no olvidarse de un “piropo” cuando alguien lo merece.
Una organización unida: Es importante prestar la máxima atención y consideración a cada colaborador, sea cual sea su grado y cargo en la empresa.
Firmeza: Un buen líder es exigente, pero no alza la voz.
Predicar con el ejemplo: Hay que invertir en formación impartida en las horas de trabajo, y obligarse antes de obligarles.
Así se consigue una plantilla cuyo valor es un activo para la empresa y cuyo coste no es un gasto sino una inversión.
Visión de futuro: Un buen directivo es aquel que no solamente dirige su equipo y trabaja muy bien el día a día, sino aquel que siempre tiene puesta la visión a medio y largo plazo, para saber enfocar las acciones futuras de manera que vayan siempre encaminadas a aquel objetivo previsto a largo plazo. De esta forma será una persona muy útil para la empresa, evitando despistes de gestión y consiguiendo ahorros importantes, pero al mismo tiempo intangibles.
La importancia del equipo: El buen directivo proactivo es capaz de mover a otros compañeros directivos para trabajar a nivel de equipo, y así evitar el exceso de concentración de gestión en la figura del director general; esta buena gestión de equipo, enfocada hacia el objetivo común, hace que no sólo su departamento sea proactivo, sino que pueda llegar a serlo toda la organización.
Algunos riesgos a tener en cuenta: La proactividad también conlleva riesgos; puede ser limitada, coaccionada o frenada por la dirección general que, en algunos casos, puede no compartir los objetivos. En ocasiones simplemente la falta de protagonismo de algún director general puede frenar también esta actitud proactiva.
Proactividad y pragmatismo: Personalmente, me satisface muchísimo contar con personas proactivas en mi equipo; me hacen disfrutar del trabajo; no obstante hay que tener en cuenta que, en este mismo equipo, debe haber también personas lo suficientemente pragmáticas para poder dar valor positivo a esta proactividad.      Fuente: http://www.taringa.net/posts/offtopic/870526/     
J. Aquino
Abril 2014, 
Santo Domingo, República Dominicana

 

martes, 11 de marzo de 2014

Seis maneras de NO sacudir las manos mientras se saluda



El tema de dar las manos importa. Son una parte importante de nuestro negocio (y en nuestra vida personal). Hacer las cosas mal puede crear momentos incómodos y distraernos de causar una buena primera impresión. 

Estoy seguro que todos ustedes han estado ahí, cuando conocemos a alguien nuevo, como parte de la introducción inicial nos damos las manos - pero en vez de sujetar las manos de una manera sólida, firme y segura, probablemente nos llevamos un pez cojeando, una pinza de langosta, o un resbalón sudoroso. Si das un mal apretón de manos es la manera más segura de no causar una buena primera impresión.

Mis errores de apretón de manos favoritos son los siguientes:


El deslizamiento sudoroso - algunas personas tienen una tendencia natural a tener las manos sudorosas y a muchos de estos les pasa cuando están nerviosos, simplemente eso es normal para ellos. Puede suceder cuando dan la mano en situaciones de estrés, como por ejemplo las entrevistas de trabajo. Sin embargo, creo que no hay ninguna excusa para un apretón de manos mojadas. A veces tengo las manos sudorosas pero simplemente las seco con un pañuelo o  una parte de mi ropa antes de estrechar la mano de alguien.

El pescado cojeando - no agarrar la mano de la otra persona de una manera firme lo suficiente y luego sacudir su muñeca es un gran error, porque los mensajes que recibo de la otra persona son: - “Soy un inseguro” o “Soy una persona fácil de convencer”.
  
El pellizco - cuando alguien aprieta los dedos con los dedos. Esto es algo que tal vez la reina lo haga, pero no tiene lugar en la vida real. De nuevo, hacer un apretón de manos a medias me envía señales como: "No estoy preocupado de apretar las manos correctamente" o "No creo que se merece un apretón de manos adecuado”.

La mano titular - donde la persona que sacude su mano sigue aferrándose y piensa que él está echando un pulso con usted en lugar de dar la mano. Después de más de 3 sacudidas mi instinto natural me dice que tire mi mano hacia atrás y piense “déjanos ir, ¿por qué seguimos tomados de la mano?” Mi mente está de repente preocupada en el individuo por obligarme a no soltarme de la mano, lo que significa que ya no estoy concentrado en la introducción o cualquier otra cosa que la otra persona esté diciendo. 

El esquivador - alguien que no hace contacto visual cuando da la mano o alguien que tira de la mano con demasiada rapidez. Esto señala una vez más y me da a demostrar que son demasiado inseguros, muy tímidos, que en realidad no quieren conocerme o darme la mano.

La pinza de langosta - cuando se agita la mano de alguien y se siente como que están aplastando todos los huesos en su mano. Un apretón de manos que es demasiado firme hará que cualquier persona se sienta incómoda. Te hace pensar “esa persona estará tratando de hacerme daño a propósito?" Y desencadena un instinto natural "Tengo que salir corriendo".


Para mí, todos los tipos de apretón de manos que les he mencionado demuestran que la otra persona carece de habilidades sociales básicas y de inteligencia emocional. Podría ser que la mayoría de las personas no están realmente conscientes de la forma en que dan la mano a los demás.

La buena noticia es, que eso se puede cambiar a partir de hoy.

Yo creo, que un apretón de manos debería hacerse con:
 
• Una actitud de confianza
• cuando se ponga de pie hágalo con una buena postura, 
• cuando sonríes, 
• cuando sus manos se entrelacen de las otras manos (entre el pulgar y el dedo índice del meñique),  
• donde hay un agarre firme (no demasiado blando, ni demasiado fuerte), 
• cuando usted hace contacto visual en todo, 
• cuando se agita 2 o 3 veces desde el codo, 
• y luego déjala ir, 
• listo!  

Incluso si lo intentamos, a veces nos equivocamos. Por alguna razón que podría terminar con un apretón incómodo (tal vez incluso de manera no intencional). O alguien te da la mano de forma inesperada cuando se tiene las manos sudorosas. En esa situación, lo mejor es simplemente decir “lo siento, no creo que era un apretón de manos adecuado - vamos a intentarlo de nuevo” o “lo siento, mis manos están sudadas, permítame limpiarme rápidamente antes de estrechar la mano”. 

Siempre recuerde, usted nunca tendrá una segunda oportunidad para causar una primera impresión!

Por último, pero no menos importante, hay diferencias culturales y costumbres a considerar. Lo que he dicho aquí es apropiada para la mayor parte del mundo occidental. Sin embargo, en Asia y en el Medio Oriente, las cosas pueden ser diferentes. 

Lo que he aprendido es que la gente en China prefieren un apretón de manos más débil, que no siempre es apropiado que un hombre le de la mano a una mujer en la mayoría de los países islámicos, y que la gente en Tailandia no les gusta dar la mano a todos. 

Finalmente les dejo un video con el tema en discusión.







J. Aquino
Marzo 2014, 
Santo Domingo, República Dominicana